Un servicio de limpieza parece sencillo de describir, y por eso muchas memorias se parecen: frecuencias genéricas, una lista de productos y un organigrama. El técnico que valora lleva años gestionando ese servicio y busca otra cosa: que la empresa sepa exactamente qué va a limpiar, cuándo, con quién y cómo lo va a comprobar.
Qué valora el técnico en una memoria de limpieza
- Organización por edificio y turno. Cada centro con sus superficies, horarios de uso y turnos de limpieza compatibles con la actividad.
- Frecuencias por zona y tarea. Diarias, semanales, mensuales y extraordinarias, en una tabla que se pueda comprobar.
- Medios humanos. Categorías, jornadas, sustituciones de bajas y vacaciones, y cómo se integra al personal subrogado.
- Medios materiales y productos. Maquinaria, útiles por zona, productos y su uso, siempre dentro de lo que pide el pliego técnico.
- Control de calidad. Inspecciones, listas de comprobación, indicadores y los informes que recibirá el responsable del contrato.
- Incidencias y urgencias. Quién atiende, en cuánto tiempo y por qué canal.
- Prevención, formación y medio ambiente. Medidas concretas para ese servicio, no un copia y pega del plan general de la empresa.
Los fallos que más puntos quitan
- Cifras que no cuadran. Un cuadro con 25 operarios y un cuadrante con 27 hace dudar de toda la memoria.
- Dejarlo todo para después. «El plan de limpieza se elaborará tras la adjudicación» es casi una forma de pedir menos puntos.
- Anexos fuera del límite de páginas. Si el pliego fija un máximo, lo que pasa de ahí no se lee, aunque sea el cuadrante.
- Datos que se puntúan por fórmula. Bolsas de horas, horas adicionales, antigüedad de la maquinaria o certificados que el pliego valora en el sobre de fórmulas no pueden aparecer en la memoria. Si aparecen, la oferta puede quedar excluida.
Contratos en los que trabajamos
Edificios y dependencias municipales, colegios públicos, centros sanitarios y sociosanitarios, mercados y naves, instalaciones deportivas, desbroce y jardinería, y servicios de control de plagas y de legionela.
Cómo trabajamos tu memoria de limpieza
- Nos pasas el enlace del concurso y leemos el pliego y el baremo.
- Te pedimos los datos justos: plantilla, maquinaria, experiencia y, si hay visita, fotos de los edificios.
- Redactamos con el índice calcado del baremo y las tablas de frecuencias y medios.
- Revisamos la memoria contra el pliego antes de entregártela: formato, coherencia de cifras y ningún dato del sobre de fórmulas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas páginas suele tener una memoria de limpieza?
La extensión la fija cada pliego: es habitual un máximo de entre 10 y 40 páginas, con un tipo de letra y un interlineado concretos. Lo que excede el límite no se valora.
¿Qué pasa si el pliego prevé una visita a las instalaciones?
Conviene hacerla y traer fotos y medidas. Las memorias que describen el edificio real puntúan claramente mejor que las que hablan de un edificio genérico.
¿Podéis revisar una memoria que ya tengo escrita?
Sí. La revisamos apartado por apartado contra el pliego y te la devolvemos con comentarios y texto propuesto. Ver revisión de memorias técnicas.